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La Balette, Collioure (Francia)


Finales de agosto, sur de Francia, playa, comida y vida.
Escogí este restaurante para disfrutar de una buena comida frente al mar.
Local bonito, dentro de un hotel y en la propia playa. Maravilloso ambiente.
Acceso algo mejorable, eso sí.
Se me asignó una inmejorable mesa con vistas.
Mesas desnudas, servilleta de hilo y magníficas copas.
Se ofrece cocina creativa con producto marino y vegetal, principalmente, de proximidad. Hay varios menús, entre los que elegí el corto, Curiosité (60 €). Buena selección de vinos por copas del entorno pero a precios prohibitivos. Probé Domaine Servant Invicta Blanc 2021 (Collioure A.O.P.), fresco y equilibrado, Domaine Vaquer Esquisse 2021 (Côtes du Roussillon A.O.C.), intenso y sabroso, y Domaine Vial-Magnères Rivage Blanc 2018 (Banyuls Blanc A.O.C.), con un delicado dulzor.
Comí:

-Aperitivos (sobresaliendo el bombón de Campari, la galleta gofre con alubia blanca y huevas de trucha y la crema de garbanzos con polen, descomunal comienzo)
-Espuma de queso de cabra con tomate seco y aceite de oliva (agradable)
-Nube de marisco (curiosa textura, rico)
-Ostra de Leucate con salicornia (enorme y sabrosa ostra con estupendos matices, espectacular preparación)
-Gallineta, morcilla de pulpo, fondo de Rancho de Vilanova y espuma de alioli (excepcional plato principal, pescado en óptimo punto, morcilla hecha con sangre de cerdo y pulpo y una sensación de un suquet potente rematado por el alioli)
-Merengue y manjar blanco (correcto)
-Miel e higos (inconmensurable y precioso postre, muy conseguido)
-Petit fours (altísimo nivel)
Rico café final de La Cafetière Catalane.
Amabilísimo personal.
Pagué 113 €.
Laurent Lemal es un chef con proyección y este menú lo evidencia en cada pase. Preparaciones con una factura impecable y mucho criterio detrás.
Podría discutirse el orden o la irregular cantidad de los diferentes platos, pero la sucesión es interesante.
Precisión y brillantez.
Un equipo joven, dinámico y académico al servicio del cliente, no se puede esperar más.
El marco requiere delicia y belleza, lo cual se encuentra con facilidad en este restaurante.






 


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