Kanalla Gastro-Taberna, Zaragoza

Finales de septiembre del año pasado. Por fin podía conocer este apetecible proyecto zaragozano.

La sensación es que es un local en transición y necesita reformas.

Mesas altas y poca comodidad.

La carta ofrece platos viajeros con bastante producto aragonés. Sugerente.

En lo enológico, pocas opciones. Este apartado sí requiere revisión. Probé El chiquer de Val de Horna 2020 (I.G.P. Ribera del Jiloca), cumplidor.

Comí:

-Crujientes de langostinos, trigueros y ajetes (media ración, bien hecho)

-Canelón de longaniza y trufa con salsa de foie (goloso, buen relleno del canelón)

-Arepa Thai con ternasco desmechado, guacamole y cebolla morada encurtida casera (complicada de comer, pero bastante rica, mejor el ternasco que la masa)

-Mousse de arroz con leche de coco y canela con helado de yuzu (agradable, buena textura)

No tienen café.

Servicio amable pero irregular.

Pagué unos 38 €.

Hay más limites que logros, pero se ven buenas ideas. El espacio y la falta de apoyos en cocina y sala juegan en contra de las intenciones.

En los platos hay preparaciones bien resueltas y con matices logrados.

Ojalá pueda crecer.




Comentarios