Más Contubernio:
-Fino “Z” Lagar de los Naranjos (D.O. Montilla-Moriles), monovarietal de Pedro Ximénez con un largo periodo de crianza biológica estática y ya en oxidativa. Embotellado en rama.
Amarillo dorado limpio y brillante.
En nariz es punzante y complejo. Almendras, levaduras, piel de naranja...
En boca es untuoso y salino. Frutos secos, limón y pomelo. Pura seda. Retrogusto largo.
Forma parte de Contubernio 21.
Un vino apasionante. Toda la profundidad de la crianza biológica y algo de la magia que aporta la oxidativa.
Otra joya afilada que sale de la selección de Armando Guerra.
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