Las Torres ya casi es casa. Y aquí estamos de nuevo.
Todo como siempre.
El menú, que ahora vale 65 con vino incluido, ofrece mucha preparación nueva. Bebimos Castell de Vilarnau Reserva Brut (D.O. Cava), agradable, y La Miranda de Secastilla 2022 (D.O. Somontano), floral y sabroso.
Comimos:
-Cigalas vikingas (con un aceite ahumado, buen producto)
-Panes (con aliolis diferentes, exquisitos)
-Zamburiñas-papayas-jengibre-caviar de trucha (fresco, algo anodino)
-Alcachofa de Benicarló-berenjena ahumada-langostinos (gran elaboración, la berenjena hace de hilo conductor, fantásticos langostinos)
-Capón-papada rustida-guacamole (buenas partes que no hacen un todo)
-Merluza-tortero bacaladero (la emulsión de torteta y la kokotxa de bacalao sorprenden en este potente plato)
-Ternera parrillera guisandera-arroz de pluma (dos cortes diferentes de ternera y un arroz de ave muy rico)
-Tarta de queso-frutas (buen postre)
-Petit-fours (deliciosas trufas)
Correcto café final.
Pagamos 65 € por persona.
La amabilidad de Rafa Abadía y su equipo lo son todo en este restaurante y eso es el argumento diferencial.
Hablamos de una cocina de otro tiempo, pero una con identidad y con refinamiento.
A seguir igual...
Comentarios
Publicar un comentario