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Asia Gallery, Madrid

Tenía ganas de que mis acompañantes descubrieran la cocina china así que me decanté por este local. Su ubicación dentro del Hotel Palace y el descuento de eltenedor.es también ayudaron.
Tienes la sensación de vivir un trozo de historia y una vida que no es la tuya, eso es el Palace. Atravesando todo el local se llega al asiático de este hotel de lujo. Ambiente de la China de los años veinte, confort y poca luz.
Mesas algo pequeñas y no demasiado separadas, mantelería correcta y buenas copas.
Se ofrecen menús degustación, pero optamos por la carta. Se centra en cocina china, pero también aparecen preparaciones de otros países asiáticos, especialmente del sudeste. Carta de vinos amplia, precios más amables de lo esperable y poco riesgo. Escogí un Tagonius Crianza 2009 (D.O. Vinos de Madrid), que se mostró expresivo y potente, muy buen vino.
Llega la comida, aquí son muy rápidos:
-Edamame salteados (uno de esos aperitivos que te transportan, éxito seguro)
-Langostinos salteados con salsa XO (delicia absoluta, complejidad y producto)
-Ensalada de bogavante y mango (fresca y agradable, pero esperaba más)
-Shu-mai de vieiras y pescado (muy bien hechos, ligeros y delicados)
-Auténtico pato lacado estilo Pekín (uno de esos grandes platos del mundo y maravillosamente ejecutado, brutal, para levantarse y aplaudir)
-Selección de helados (frutos rojos y vainilla, correctos)
Las nueces caramelizadas con sésamo que sirvieron con los cafés estuvieron bastante mejor.
El café, buenísimo.
El personal fue amable y atento, por poner algún pero diré que acumulan platos en la mesa, deberían esperar.
Con el descuento del 40% en los platos pagamos 35 € por persona, muy buen precio.
Lo cierto es que comer aquí es más que el mero hecho, es una experiencia. Hay cosas difíciles de entender, como que el café valga 3,85 €, pero la sensación general es buena. En los platos se dispone buen producto y talento. Recetas auténticas y otras "occidentalizadas", pero todo ello con gusto y sofisticación.
En otra visita probé uno de sus menús y guardo buen recuerdo.
Un viaje muy interesante.

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