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Gourmet Experience Gran Vía, Madrid

Muchas ganas tenía yo de visitar la novena planta de El Corte Inglés de Callao, muchas... El fenómeno StreetXO y las vistas eran mi reclamo, lo seguirá siendo tras haber estado, brutal.
Está formado por varios puestos, pero yo ya había elegido el mío. Eso sí, probamos algo más.
No había mucha gente y ocupamos una de las mesas altas. Puedes elegir el vino del pequeño supermercado, ¡gran alegría! Bebimos El Jardín de Lucía 2012 (D.O. Rías Baixas) del que quizá esperaba más.
Pedimos una ración de salmón ahumado, buen producto, delicioso.
Y luego StreetXO, el gran motivo, el rock and roll...
El puesto de comida callejera canalla de David Muñoz es más pequeño de lo que imaginaba, pero desprende el buen rollo que intuía. Vamos con los platos:
-Tuétano y cocotxa a la brasa, bilbaína y jugo de kimchee, galleta de arroz (un billete de ida y vuelta al paraíso, un acierto superlativo, ¡cuánto sabor!)
-"Saam" de panceta ibérica a la brasa, condimento de mejillones escabechados, shiitakes encurtidos, salsa siracha y "tártara" (otro plato fantástico, se pone en la hoja, se condimenta y a disfrutar)
-Cocido "Hong Kong-Madrid" con tamarindo al carbón, taro y chiles escabechados (por méritos propios es uno de los platos del año en este país, aunque a mi juicio no llega al del tuétano, tan complejo como maravilloso)
Acabé la cena con un muy buen gin tonic de Tanqueray Rangpur del Juanillo y mirando la noche madrileña desde arriba, uno de esos momentos mágicos...
Cenamos poco pero salió por unos 30 € (incluidas bebidas).
Las creaciones de StreetXO justifican el viaje, pero el espacio también. Apetece todo y eso que hay puestos a los que no les veo sentido.
Se dice de StreetXO que es el formato de negocio de David Muñoz para el futuro, me parece bien y lo veo factible. La oferta es tremendamente tentadora, el éxito es seguro. El sabor te hace olvidar todos los inconvenientes y las incomodidades de la barra y las mesas altas.
Del resto del sitio poco puedo añadir, no solo me gusta, me encanta.

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