Masterchef


Programas de cocina en televisiones generalistas, ilusiones y desilusiones...
El primer programa me hizo pasar vergüenza ajena, ese episodio de las Fuerzas Armadas y algún otro serán difíciles de olvidar. Pero bien, a partir del segundo la cosa mejoró. Es obvio que sigue siendo un reality, no pueden faltar esas entrevistas cutres y esos diálogos sonrojantes, pero bien, lo entiendo como un peaje.
Dudo de que estos tipos sean los mejores de entre todos los que se presentaron a las pruebas, pero algo de talento se vislumbra... Eso sí, nadie se cree que alguien sin experiencia lleve a cabo estas recetas y estos servicios sin ayuda.
Me gusta ver a dos buenos cocineros en acción, también a los que vienen a participar esporádicamente, ese tema se trata bien. Son tiempos de comunicación, hay que adaptarse.
Yo también querría que la gastronomía tuviera más protagonismo y que el criterio predominante fuera otro, pero el programa entretiene.
Lo cierto es que espero con ganas el próximo episodio de esta serie de catastróficas desdichas, lo cierto es que Pepe y Jordi cumplen en sus papeles, lo cierto es que me gusta ver las técnicas, los productos, las preparaciones, lo cierto es que me lo paso bien.

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