La galinette, Perpignan (Francia)

Estupendo paseo por Perpignan, incluyendo Les Halles Vauban, que son bien interesantes y donde se puede comer algún buen queso, acabando en este galardonado restaurante.

Sala pequeña y bastante agradable. Sensación de estar en una casa particular.

Mesas bien vestidas y copas adecuadas.

La cosa va de cocina de temporada con toques creativos.

Se ofrecen varios menús, entre los que elegí por el del día, Récolte du jour (28 € a finales de agosto). Carta de vinos apreciable. Probé Salveterre 2020 (I.G.P. Côtes Catalanes), un excepcional monovarietal de grenache gris.

Comí:

-Focaccia de romero, ajedrea y tomate (rica)

-Velouté fría de calabacín "longue de Nice" (con varias texturas de la verdura, albahaca y ricotta, impresionante plato)

-Merluza de anzuelo, berenjena ahumada y ponzu (exquisitas guarniciones y buen punto del pescado)

-Nage de melocotón y verbena, sabayón de muscat de Rivesaltes (un postre inconmensurable y que define un modo de entender la cocina, temporalidad, frescura y equilibrio)

-Petit-fours (buenos)

Café final bastante correcto.

El personal se vio absolutamente desbordado, dando lugar a esperas injustificables en un restaurante de esta categoría.

Pagué 45 €. Gran precio.

El único pero vino por ahí, por la ausencia de una sala bien dotada. Pero los platos resplandecen.

Un menú del día que es todo lo que espero de esa propuesta en Francia. Ojalá aprendieran de ello muchos locales de este país.

Matices al servicio de productos en su mejor momento y técnicas bien interpretadas

Éxito tras éxito.





Comentarios