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Entradas

Chuka Ramen Bar, Madrid

La sensación del momento (o una de ellas, claro) madrileño es este restaurante que bien podría ser una taberna japonesa tradicional renovada . Otro al que le tenía ganas... Local bullicioso, bien ambientado. Comí en una especie de barra con taburete alto. No es lo más cómodo. Sin manteles, palillos correctos. La carta es corta, ofrece ramen, bao bun y gyozas preferentemente. En lo que respecta a vinos, menos opciones todavía. Del par que se ofrecían probé una copa de un chardonnay únicamente correcto. Por ahí se puede avanzar. Comí: -Pan de gambas con crema de edamame (aperitivo interesante) - Bao bun de langostino tigre (con cilantro y salsa dragón, para comerse una docena, acertadísimo) - Hane gyozas de vaca madurada y kimuchi (excepcionalmente delicadas, uno de los platos que justifican la visita, un espectáculo) - Ramen con miso y sake kasu (con albóndiga de sepia y gamba, el caldo más intenso que he probado en una sopa que por sí sola puede ser una comida y ...

StreetXO, Madrid (III)

Por fin iba a visitar el nuevo local de StreetXO , estaba hasta ilusionado... Lo primero que debo decir es que la planta anterior es un lujo para la vista del gourmet, pero vamos con la última de restauración . Los platos de Cascabel apetecen, pero la idea es otra hoy. Tiempo para un helado de Rocambolesc sí que habrá. Todo ha cambiado a más grande y a mejor, pero la esencia sigue ahí... Me gusta la decoración canalla y sorprendente. Y me gusta más todavía la cocina vista y llena de talento. Se empieza pidiendo lo líquido y claro, tenía que pedir un DiverXO líquido , el cóctel que parece obligado y que es una maravilla. Todos los sabores en un solo trago, Carlos Moreno parece haber encontrado la clave. La carta ofrece algún fijo de la casa pero también va rotando, esta vez opté por: - Sepietas en miso-carbón, juego de kimchi coreano y huevo frito, minisardinas japonesas extracrujientes (platazo, producto maravilloso que encuentra la perfección en los diferentes matices ...

Panda by Hattori Hanzō, Madrid

Ya visité el restaurante , aunque veo que ha cambiado carta y ambición, pero ahora además se convierte en tetería y pastelería japonesas por las tardes. Me apetecía conocer la propuesta. Probé un té sencha superior , aromático e interesante, y hanami dango , tres mochis rellenos de frambuesa, judía roja y té respectivamente. Lo cierto es que el dulce estaba bueno dentro de su autenticidad. Quizá el precio, unos 7 € por esta merienda, es lo menos admirable. Aplaudo la idea y el resultado , no hay nada como estos pequeños viajes... En fin, que me parece un buen sitio para charlas de tarde en el centro de Madrid.

Umiko, Madrid

Nuevo japonés creativo en Madrid y yo sin probarlo, ¡allá voy! Local agradable, decoración actual y algo transgresora, mostrando la identidad de la cocina. Ocupé mi puesto en la barra , siempre la mejor idea en este tipo de sitios. Servilleta de tela, palillos mediocres y buenas copas. Taburete cómodo. Me puse en las manos de Pablo para probar sus interesantes propuestas y tuvo la amabilidad de adaptarse a mis pretensiones y servirme, además, medias raciones. Bebí dos copas de blanco D.O. Rueda y D.O. Valdeorras bastante intrascendentes y otra de un correcto Terrible tinto 2014 (D.O. Ribera del Duero). Recomendaría mejorar este apartado. Bueno, vamos a lo sólido: -Ensaladilla japonesa con chips de ¿taro? (buen comienzo, ayuda a ponerte en situación) - Usuzukuri de borriquete con ajo y sisho (que ellos llaman "casero", delicia total y absoluta, el puré de ajo asado eleva sobremanera la intensidad) - Tartar de atún con espagueti japo (realmente somen, con...

Askuabarra, Madrid

Había leído cosas muy buenas sobre el steak tartare de este sitio , así que había que probarlo. Local de decoración austera (casi soviética) y muy urbano. Me senté en un incómodo taburete, pedí el montadito famoso y una caña (bien tirada). La verdad es que es digno de elogio , hay pocos tartares como este en este país. Realmente delicioso. Se nota la calidad de la carne y el tino con el aliño, me gustan las patatas fritas debajo y hasta el pan estaba bueno. Vale 4,50 €, sí, pero los merece. Supongo que este restaurante tiene muchas opciones y me gustaría comprobarlo, pero esta ya justifica la visita .

Saiti, Valencia

El viaje a Valencia se acababa en aquella mañana calurosa de julio, pero quedaba un último homenaje, otro de esos restaurantes a los que les tengo ganas. Vicente Patiño es un gran cocinero así que mis expectativas eran altas. Sala pequeña, detalles muy cuidados e interiorismo actual. Muy agradable. Mesas demasiado juntas, manteles individuales y copas óptimas. Se ofrece cocina de temporada con toques creativos . Además de la carta hay varios menús, elegimos el más económico (25 €) y añadimos la famosísima ensaladilla. En lo enológico carta corta y con interesantes referencias. Opté por un Flor de Ahillas 2014 (sin D.O., interior de Valencia), un curioso y equilibrado vino elaborado con merseguera. Comimos: -Verduras encurtidas (caseras, buen aperitivo) También se sirve pan y aceite, excelentes ambos. - Ensaladilla (increíble tanto en textura como en profundidad de sabores, parece mentira que este plato pueda llegar tan alto como lo hace en esta ciudad y particularmente ...

La Pilareta, Valencia

"La casa de las clóchinas desde 1917" es como se conoce a este clásico bar valenciano. Tenía ganas de conocerlo. El local habla de su pasado y presente, parece un viaje en el tiempo. Las cañas están bien tiradas y las clóchinas son las más grandes que he visto. El tradicional caldo les aporta profundidad y matices. No es de extrañar que sirvan toneladas del molusco, el nivel es alto. Un trozo de la historia del tapeo valenciano se encuentra en esas raciones, uno no puede prescindir de esas clóchinas si la temporada es propicia.