Ir al contenido principal

Tondeluna, Logroño

Por fin iba a conocer Tondeluna, la apuesta más divertida de Francis Paniego, ¡qué ganas!
El local es tan curioso como bonito. Mesas largas que ocupan toda la estancia y se comparten, madera y colores. Un acierto.
Manteles individuales y servilletas de papel, que creo no adecuados, y buenas copas.
La carta ofrece propuestas variadas y actuales pero también recuerda a su autor. También hay menús. Cocina de mercado muy atractiva. En lo enológico se ciñe casi exclusivamente a su territorio y lo hace con gusto. Escogí un elegante Tobelos Blanco 2014 (D.O.Ca. Rioja).
Comimos:
-Mantequilla con sal Échiré (apabullante y efectiva pero se la llevaron demasiado pronto)
-Lechecillas de cordero, huevo a baja, papada y crema de patata (muy buen plato, conjunto armónico para una de las especialidades de la casa)
-Las croquetas que mi madre Marisa nos enseñó a hacer (fantásticas como todo el mundo sabe, sin duda entre las mejores probadas)
-Mejillones abiertos a la sartén con ajo, perejil y plancton marino (magnífico género y en el mejor caldo posible, increíbles)
-Chipirón levemente curado en sal y asado con crema de verduras (cuidada estética y algo menos de sabor del que esperaba, bueno pese a todo)
-Cocochas de merluza a la plancha sobre patata pil-pil y mahonesa de algas (otra preparación de altura, muy buenos punto y producto)
-Helado de mojito con ensalada de plátano y menta (el postre fresco ideal, mucho trabajo para que parezca sencillo, magnífico)
-Torrija tostada con helado de sombra de higuera y sopa de vainilla (otro imprescindible, un postre soberbio por las partes y el todo)
El café final es absolutamente glorioso.
El personal se mostró atento y capaz. Vi que el restaurante lleva a cabo integración de personas con discapacidad, cuestión que aplaudo. Un ejemplo a seguir.
Pagamos unos muy correctos 35 € por persona.
Uno de esos sitios a los que volver una y cien veces, de los que recuerdas con una sonrisa. Francis Paniego consigue aquí aunar calidad y frescura, lo que no es nada fácil.
Cierta vanguardia y buen gusto para mejorar la gastronomía de la ciudad.
¡Bravo!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Cielo Dragón, Zaragoza

Viaje de trabajo el pasado diciembre. Restaurante chino auténtico en Zaragoza . O eso dicen de él. Veamos. A primera vista poco le diferencia de cualquier otro restaurante sin interés. Decoración clásica. Manteles de tela mediocre, copas pésimas. La carta mezcla tópicos con platos algo más curiosos . Hay menú, pero opté por probar la carta.No tomé vino. Comí: - Langostinos kung pao (muy sabroso, levemente picante y con puntos especialmente conseguidos) - Dim sum (caseros, de cerdo, gambas y cebolleta, masa fina y relleno delicado, muy agradables) -Tangyuan (bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de sésamo negro, justo era el día del solsticio de invierno y es lo que se toma en ese momento en la zona de la que es originaria la dueña, intenso, poco dulce, lo disfruté) El personal se mostró correcto, pero ayudaron poco en la decisión. Pagué 25 €. Me gustó bastante. Sabores genuinos, intensidad y cocciones adecuadas . Se nota que se preocupan por ser diferentes en las elaboraciones, ...

Masaru, una coctelería diferente en Madrid

  Masaru me sorprendió. La coctelería, de inspiración japonesa, es una importante demostración de finura y delicadeza. Y qué bueno está todo. El alcohol proviene del país asiático y también gran parte de los matices. Probé el Oni´s Horns y el Shinobi no kemuri y me fascinaron. Los precios oscilan desde los 12 a los 19 €. El local es pequeño, así que ojalá tengáis suerte y podáis probarlo.