Ir al contenido principal

Xarma, Donostia (Gipuzkoa)

Xabier Díez Esteibar y Aizpea Oihaneder hacen de Xarma una propuesta muy apetecible, tenía que conocerla.
Local extraño y espacioso. Comedor en la planta baja. Decoración actual y mucha madera. Me encantan las barcas haciendo de lámparas.
Mesas desnudas y servilletas de buen papel. Copas adecuadas.
La carta ofrece una muy sugerente cocina creativa con mucho producto local. Hay un menú a 50 € pero prefería confeccionarlo yo mismo con medias raciones. En lo enológico observé una carta muy irregular. Pocas opciones por copas, de entre las que probé el correcto Katxiña 2017 (D.O. Getariako Txakolina), el untuoso A telleira 2017 (D.O. Ribeiro), el cumplidor Coto Mayor Crianza 2014 (D.O.Ca. Rioja) y el agradable Alambre (D.O. Moscatel de Setúbal). Precios excesivos.
Comí:
-Hummus y teja de garbanzos con semillas (me gustó mucho este aperitivo)
-Piquillo parrillero relleno de su propia esencia (una delicia, demostración de talento, ganarían todavía más con la retirada de las semillas)
-Sabirones en tempura con alioli de limón (y brotes de maíz, pescado muy sabroso y bien frito, buena salsa también)
-Taco de bonito del norte asado con marmitako y piper-gozo en tempura (mejor el concepto que la ejecución, faltaba contundencia en crema y sobraba cocción en el bonito)
-Solomillo de buey con brazo gitano vegetal y jugo infusionado de tomillo limonero (fantásticos carne y jugo, no tan atinada guarnición)
-Pastelito rico-rico praliné de avellanas (creado por Joseba Arguiñano para Xarma, potente sabor al fruto seco, buen postre)
El café no estuvo mal.
El personal fue muy amable y voluntarioso, pero quizá faltaba formación sobre carta y vinos. Me disgustó la falta de facilidades para medias raciones en pimientos y postre. En cambio, la exhaustiva limpieza de la cocina tras el servicio fue para levantarse y aplaudir.
Pagué 70 €. Demasiado.
Al salir del restaurante me faltaba la satisfacción que esperaba tener. Nada estuvo muy mal, pero solo los pimientos fueron soberbios.
Veo grandes posibilidades en esa cocina, hay criterio y conocimiento. Es posible que no tuviera suerte con lo elegido. O quizá falta algo que redondee los platos. No sé.
Ojalá nuestros caminos vuelvan a encontrarse para salir de dudas...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Cielo Dragón, Zaragoza

Viaje de trabajo el pasado diciembre. Restaurante chino auténtico en Zaragoza . O eso dicen de él. Veamos. A primera vista poco le diferencia de cualquier otro restaurante sin interés. Decoración clásica. Manteles de tela mediocre, copas pésimas. La carta mezcla tópicos con platos algo más curiosos . Hay menú, pero opté por probar la carta.No tomé vino. Comí: - Langostinos kung pao (muy sabroso, levemente picante y con puntos especialmente conseguidos) - Dim sum (caseros, de cerdo, gambas y cebolleta, masa fina y relleno delicado, muy agradables) -Tangyuan (bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de sésamo negro, justo era el día del solsticio de invierno y es lo que se toma en ese momento en la zona de la que es originaria la dueña, intenso, poco dulce, lo disfruté) El personal se mostró correcto, pero ayudaron poco en la decisión. Pagué 25 €. Me gustó bastante. Sabores genuinos, intensidad y cocciones adecuadas . Se nota que se preocupan por ser diferentes en las elaboraciones, ...

Masaru, una coctelería diferente en Madrid

  Masaru me sorprendió. La coctelería, de inspiración japonesa, es una importante demostración de finura y delicadeza. Y qué bueno está todo. El alcohol proviene del país asiático y también gran parte de los matices. Probé el Oni´s Horns y el Shinobi no kemuri y me fascinaron. Los precios oscilan desde los 12 a los 19 €. El local es pequeño, así que ojalá tengáis suerte y podáis probarlo.