Ir al contenido principal

Hosteria Grappolo d'oro, Roma (Italia)

Opté por este restaurante por estar reconocido con un Bib Gourmand y por su larga trayectoria.

Local muy céntrico y decoración austera.

Mesas demasiado próximas entre sí.

Manteles y servilletas de papel. Copas mejorables.

Se ofrece cocina romana tradicional. El menú Percorso Romano (36 €) es una especie de menú degustación ideal para conocer su propuesta. Pocos vinos por copas, entre los que probé Terredora Dipaolo Fiano di Avellino 2024 (Fiano di Avellino D.O.C.G.), frutal y complejo, y Donato Giangirolami Fera Cesanese 2024 (Lazio I.G.P), potente y especiado. Se me invitó a un buenísimo limoncello final.

Cené:


-Baccala’ mantecato con peperone crusco (como una brandada, deliciosa)

-Polpetta di bollito con salsa verde (carne algo fibrosa, maravillosa salsa)

-Polpette di ricotta e melanzane con salsa di pomodoro e basilico (coorecta)

Agradezco especialmente que se cambiara uno de los entrantes por mi gusto personal.


-Tonnarelli Cacio e Pepe (absolutamente excepcional, muy sabroso)


-Agnello alla romana (cordero al horno, algo seco pero intenso, ricas patatas de guarnición)


-Mousse di ricotta, scorzetta d’arancia candita e mostocotto (ricotta con una deliciosa corteza de naranja confitada, correcto)

No tomé café.

El personal, aunque desbordado, se mostró muy amable y capaz.

Pagué unos 52 €.

Un sitio sin lujos ni especial mimo, pero destinado absolutamente a ejecutar platos pensados para que el comensal conozca Roma. Y disfrute.

Comida local destinada al mundo. Y que funciona.

Muy recomendable.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Nova Devimar, L'Ampolla (Tarragona)

Escogí este restaurante , que en realidad es la sala de degustación de una depuradora de marisco , para una cena informal. La terraza, situada en el propio paseo marítimo de la ciudad, es agradable. La presencia de mosquitos es habitual así que te proveen de repelente. Manteles individuales, servilletas de papel y copas nefastas. Ningún lujo, pero sí distancia entre mesas. La carta, muy amplia y apetecible, ofrece principalmente marisco, pescado y arroces . Al mediodía hay menús degustación. En lo enológico, carta corta, alguna referencia interesante y precios comedidos. Escogí un Rimarts Reserva 24 (D.O. Cava), que me encantó. Cenamos (pido perdón por algunas de las fotos): - Ostra rizada del Delta (buen producto, intensas dentro de su potencial) -Carpaccio de gamba roja (para comerte decenas, muy correcto) - Chapadillo de anguila (acompañado de un ligero alioli, una absoluta maravilla, enormes sabor y textura) - Canyuts o navajas (este marisco es especialmente sa...

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Regma, Santander

Un helado después de cenar en los sitios de costa es ya una tradición. Y en Santander la tradición del helado es Regma . El jaspeado de moka es el más famoso y está exquisito, también el jaspeado escocés, que además lleva whisky. Los conos se coronan con la bola más grande jamás vista y valen 2,20 €. Un regalo. Producto artesano y de calidad en una heladería diferente, con pocos sabores y que ni siquiera los muestra al cliente. Diferente pero mejor. Imprescindible visita.