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El ciclón, Zaragoza

Ya han sido un par de restaurantes (aquí el anterior) de estos mismos dueños los que he visitado en la capital aragonesa y siempre salí contento.
Su nueva apuesta es un sitio muy actual y muy agradable en una zona con mucho encanto.
Manteles individuales y copas mejorables.
La carta es muy variada y ofrece varias fórmulas. Escogimos la llamada "Ciclón", 18 €. Muy escasa y muy mal enfocada oferta de vinos, esto es lo que menos me gustó. Elegimos el Hizán 2012 (D.O. Ribera del Duero) que, como era de esperar, no me dijo nada.
Vamos con la comida:
-Ensalada de foie mi-cuit, naranja, aceto balsámico y pistachos (abundante y agradable foie en una ensalada algo anodina)
-Verduritas a la parrilla con romesco y emulsión de pisto (sorpresa de las buenas, un platazo lleno de sabor)
-Bomba de patata y sepia con mahonesa de cebollino y huevas de lumpo (la patata lo hace ligeramente tosco pero el conjunto es vistoso y sabroso)
-Tataki de ternera con mojos rojo y verde (original presentación para una buena preparación, te deja ganas de más)
-Mollete con queso, papada y trufa (y mostaza, que tiene presencia, resulta un poco pesado pero es correcto)
-Cordero deshuesado con puré de patata y migas crujientes (esperaba más, recordaba uno fantástico de su anterior restaurante, bien y nada más)
Efectista carro de postres, se nota que es una de las vedettes de la casa. Escogí:
-Pastelito de café y merengue (masa demasiado dura pero exquisita crema)
El café final tampoco pasará a la historia.
El personal fue atento, deberían presentar los platos.
Pagamos 25 € por persona, adecuado.
Menú sugerente y muy interesante a bajo precio, da gusto. Es cierto que hay defectos que se pueden pulir, pero también muy buenas ideas.
Un par de vueltas y estaremos ante una propuesta digna de tener en cuenta a varios niveles. Mientras, es este un sitio muy apropiado para divertirse comiendo en Zaragoza.


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