Ir al contenido principal

La Bohème, Andorra la Vella (Andorra) (II)

Ya hablé de este restaurante, un habitual de mis viajes a la capital andorrana. Vamos con él de nuevo.
Misma sensación de comodidad, mismo elevado tiempo de espera.
Todo sigue igual, ahora el menú vale 18 €, eso sí. No nos resistimos a incluir media docena de ostras.
Se sirvió una copa de un vino tinto que no se anunció y que no merece ningún halago.
Comimos:
-Ostras de Oleron (pues oye, pequeña delicia, siempre es un bocado de los que apetecen)
-Fideos con tinta de calamar (pasados de sal y eso arruinaba el que hubiera sido un buen plato)
-Entrecotte de ternera (indigna guarnición, carne muy sabrosa y muy bien de punto)
-Tarta de tiramisú de frutos rojos (aceptable postre que supongo industrial, ¡dejen de poner siropes dulzones ya!)
Un buen café para acabar.
El personal fue amable pero estaba claramente desbordado.
La cuenta ascendió a 23 € por persona. Correcto.
Más sombras de las que yo recordaba, también alguna luz más resplandeciente. Me reafirmo, un buen sitio para comer en Andorra y más si estás de compras en el centro comercial o en la zona.
Intuyo que volveré (y a gusto).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Cielo Dragón, Zaragoza

Viaje de trabajo el pasado diciembre. Restaurante chino auténtico en Zaragoza . O eso dicen de él. Veamos. A primera vista poco le diferencia de cualquier otro restaurante sin interés. Decoración clásica. Manteles de tela mediocre, copas pésimas. La carta mezcla tópicos con platos algo más curiosos . Hay menú, pero opté por probar la carta.No tomé vino. Comí: - Langostinos kung pao (muy sabroso, levemente picante y con puntos especialmente conseguidos) - Dim sum (caseros, de cerdo, gambas y cebolleta, masa fina y relleno delicado, muy agradables) -Tangyuan (bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de sésamo negro, justo era el día del solsticio de invierno y es lo que se toma en ese momento en la zona de la que es originaria la dueña, intenso, poco dulce, lo disfruté) El personal se mostró correcto, pero ayudaron poco en la decisión. Pagué 25 €. Me gustó bastante. Sabores genuinos, intensidad y cocciones adecuadas . Se nota que se preocupan por ser diferentes en las elaboraciones, ...

Masaru, una coctelería diferente en Madrid

  Masaru me sorprendió. La coctelería, de inspiración japonesa, es una importante demostración de finura y delicadeza. Y qué bueno está todo. El alcohol proviene del país asiático y también gran parte de los matices. Probé el Oni´s Horns y el Shinobi no kemuri y me fascinaron. Los precios oscilan desde los 12 a los 19 €. El local es pequeño, así que ojalá tengáis suerte y podáis probarlo.